La dictadura saudí agradece al gobierno de España los servicios prestados a la causa islámica.
La semana pasada nuestra ministra de Asuntos Exteriores firmó la fundación del Centro Internacional para el Diálogo Interreligioso e Intercultural Rey Abdullah Bin Abdulaziz, en Viena, con el príncipe Saud al-Faisal, de Arabia Saudí, un proyecto más en el marco de la Alianza de Civilizaciones. Un proyecto España-Arabia acogido por Austria. El gobierno español se precipitó en su apoyo al tirano saudí, organizó la conferencia en Madrid en julio 2008, inaugurada por el presidente del gobierno Rodríguez Zapatero y el rey de España Juan Carlos I. En esta Conferencia Mundial sobre el Diálogo se lanzó la idea de un gran centro intercultural, que por supuesto debe estar en Europa dado que es imposible construirlo en las dictaduras musulmanas. Un empeño personal del monarca saudí al que, a sus 87 años, le quedan pocas alegrías por conocer. Objetivo: Viena, el otro gran símbolo -junto a España- de la resistencia ante el islam.
La semana pasada nuestra ministra de Asuntos Exteriores firmó la fundación del Centro Internacional para el Diálogo Interreligioso e Intercultural Rey Abdullah Bin Abdulaziz, en Viena, con el príncipe Saud al-Faisal, de Arabia Saudí, un proyecto más en el marco de la Alianza de Civilizaciones. Un proyecto España-Arabia acogido por Austria. El gobierno español se precipitó en su apoyo al tirano saudí, organizó la conferencia en Madrid en julio 2008, inaugurada por el presidente del gobierno Rodríguez Zapatero y el rey de España Juan Carlos I. En esta Conferencia Mundial sobre el Diálogo se lanzó la idea de un gran centro intercultural, que por supuesto debe estar en Europa dado que es imposible construirlo en las dictaduras musulmanas. Un empeño personal del monarca saudí al que, a sus 87 años, le quedan pocas alegrías por conocer. Objetivo: Viena, el otro gran símbolo -junto a España- de la resistencia ante el islam.




