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lunes, 3 de diciembre de 2012

Un hotelito en Hamastán



No es el Caribe, es Gaza
  Al tiempo que se contaban votos en una región española, diez niños eran asesinados con bombas de racimo, a doce kilómetros de Damasco, en Siria. No le importa a nadie, no hay judíos a quienes echar la culpa. Ese mismo domingo los islamistas han hecho estallar dos coches bomba en una iglesia de Nigeria, matando a 30 personas. Da igual, son cristianos, ni siquiera están en el mapa. No son Gaza. No interesa a nadie porque es lo normal, allá donde hay islam hay moros matándose entre ellos por un quítame allá ese Mahoma, y asesinando a todos los demás porque sí. En Gaza hay una tregua, otra, y están todos encantados de conocerse. Hamas feliz, el nuevo dictador egipcio, Mohamed Morsi, contento, y el gobierno de Israel tranquilo. Ha sido una performance, un espectáculo para los medios, un happening necesario para los medios de Hamas cada vez que ven amenazada su tiranía en la Franja.

La primera foto de niño muerto que distribuyó la organización terrorista Hamas fue en realidad la de una víctima en Siria. Pillados in fraganti procedieron a buscar otros, dando con el que abrió todas las portadas del mundo: Mahmoud Sadallah, de cuatro añitos, para que el primer ministro egipcio, Hisham Kandil, pudiera hacerse la foto durante su visita a Gaza. Apenas unas horas se tardó en saber que el pequeño había sido asesinado por un misil de la propia Hamas.

lunes, 19 de noviembre de 2012

¡Jerusalén, Jerusalén!



  Por más vueltas que se le dé es imposible encontrar algo de lógica en el ancestral odio a los judíos. Es incomprensible. Han sido perseguidos y expulsados de todos los países europeos. Durante la Edad Media los echaron de Inglaterra, Francia, Portugal, España, Austria, Hungría, toda Italia, etc. En España se llegó a inventar que crucificaban niños (el Santo Niño de La Guardia, 1490, que nunca existió) para quemar judíos, igual como siglos después se inventaría que los curas y monjas contaminaban el agua, para asesinar religiosos. En Rusia la policía zarista llegó a inventar Los Protocolos de los Sabios de Sión en 1902 para justificar los pogromos. Desde 1918 hasta los años 30 hubo pogromos en Polonia, Rumanía y en Palestina (la matanza de Hebrón, perpetrada por árabes palestinos). La judeofobia en América competía con la europea durante las guerras mundiales, Adolf Hitler tenía una foto de Henry Ford en la pared (es el único americano que cita en Mein Kampf), cuyo periódico antijudío solo dejó de editarse cuando los cristianos más liberales y los propios judíos boicotearon sus productos en 1927. Los sucesivos pogromos en países árabes (desde Palestina 1929 hasta Libia o Iraq, hacia 1945) produjeron una emigración masiva a Israel. La historia de ese pueblo es de las más extraordinarias y al mismo tiempo triste que pueda imaginarse.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Reconocer el Estado de Israel

El 14 de mayo de 1948 se proclama el Estado de Israel. Al día siguiente, 15 de mayo, Egipto, Irak, Líbano, Siria, Jordania y Arabia Saudí le declaran la guerra e invaden su territorio. Para 1950 casi la totalidad de los países representados en la ONU habían reconocido al nuevo Estado, menos España, que vestía su secular antijudaísmo con ropajes de tradicional amistad hispano-árabe. La judeofobia franquista sería heredada por la izquierda, que hizo suyos los planteamientos de grupos marginales en la extrema derecha.

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