viernes, 2 de octubre de 2009

El Cordobés vuelve a liarla en el parlamento catalán

Aquello, como el resto de regiones erigidas en cortijos medievales, es una merienda de negros. «Honorarios para la identificación de la disfuncionalidad y celebración de sesión de brainstorming» y «Estudio de necesidades de los indicadores de gestión de ayuda en la toma de decisiones informadas» son algunos de los costosos informes encargados por la Generalitat a sus amigotes. 10.000 euros por el seguimiento de los halcones peregrinos, 27.000 euros en un informe para saber qué articulistas son adeptos y quiénes no. Puigcercós, que es de mis preferidos, gasta 12.000 euros de todos los españoles en un informe para saber si los de «Polònia» dan una imagen buena o mala de su egregia persona.

Aclarada tan fundamental cuestión para el ciudadano, si los de «Polònia» le hacen la pelota o no, el jurisconsulto Puigcercós cumple con su función parlamentaria y hace como que interpela al montillés.

José Montilla (aquel que fue nº 2 de Filesa con el delincuente Josep Maria Sala y socio con Corbacho en el pelotazo del Faro del Llobregat) siempre lleva cuidadosamente preparadas sus intervenciones parlamentarias, especialmente los debates con sus socios de gobierno, en unas fichas que contestan a lo que sus socios le dicen que preguntarán. Pero ay, el Demóstenes andaluz (250 ó 300 kilos de pesetas con El Faro del Llobregat) volvio a liarse.
Ahí sale Puigcercós, hablando de lo suyo, el negòci de independencia y tal. Y tras él llega el Cordobés (aquel que declaró ante el juez, bajo juramento, que Filesa fue adquirida para aprovechar sus oficinas como trastero), se hace la picha un lío entre las fichas y una lengua que no domina, para contestarle que la Formación Profesional va muy bien. Como cuando ante el escándalo del Llobregat pasó sus acciones a Anna Hernández, su señora esposa y presidenta de Fundación Utopía, con domicilio social en la agrupación local del PSC. La cosa no va con él.
ABC, Iva Anguera de Sojo:
Mientras Joan Puigcercós tachaba al PSC de «inmovilista» por no apoyar las consultas soberanistas del estilo Arenys de Munt, Montilla le respondía defendiendo el esfuerzo para mejorar la Formación Profesional. Si el líder de ERC le advertía de que «no está para gestionar las miserias del autonomismo», el president respondía justificando el mantenimiento de los peajes. Al recordatorio, por parte de Puigcercós, de que sin ERC «usted no sería presidente», Montilla respondía defendiendo la subida de impuestos de Zapatero.
Un diálogo de besugos que Puigcercós intentó enmendar en su réplica formulando las preguntas a las que Montilla ya había respondido previamente, pero que ejemplificó como ningún otro momento del debate lo vivido durante esta legislatura en el Parlament de Catalunya. Y que sirvió para que ERC dejara claro al Gobierno, de paso, que «si Cataluña no tiene -el control- del aeropuerto, por nosotros España no tendrá presupuestos» y Montilla aceptara la necesidad de una Ley de cine porque el catalán está «infra, infra representado» en la cartelera.

Lo mejor era ver a los de CiU despelotándose de risa en su bancada.
...

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Evite insultos, guarde las mínimas normas de etiqueta y respeto a los demás sin por ello restringir las críticas por duras que sean. No se permite el spam, las técnicas troll ni la suplantación de nick.
Lo otro, las opiniones: cada cual es responsable de las suyas.

Archivo del blog

Datos personales