jueves, 11 de marzo de 2021

11M ¿qué pasó en Leganés?

  Los partidarios de la teoría de la conspiración afirman que los moros del piso de Leganés ya estaban muertos, no tenían nada que ver con la masacre, fueron asesinados y congelados, llevados allí por misteriosas cloacas del Estado. Finalmente esas enigmáticas fuerzas desconocidas hicieron saltar la casa por los aires para borrar las pruebas. En palabras de Luis del Pino: “Leganés fue un puro teatro”. “En aquel piso no se suicidó nadie“.

 

¿Qué pasó en Leganés?
Habían pasado 20 días desde el ataque a los trenes de Madrid. Un comisario experto en terrorismo islámico, Rafael Gómez Menor, destinado en Burgos, había sido mandado por sus superiores en comisión de servicio a Madrid para preparar el juicio contra la célula española de Al Qaeda (la de Abu Dahdah). Estando allí le pidieron que echara una mano en la investigación del 11-M puesto que los islamistas seguían desaparecidos.
2 de abril 2004
El jefe de la unidad encarga a Gómez Menor revisar todo lo que tenían, papeles, datos, teléfonos. Entre las cosas que mira hay un listado con unas 230 tarjetas telefónicas, números de teléfono uno tras otro. “Yo empecé a mirar aquellos folios, me parece que eran seis o siete folios, donde solo habían números de teléfono. No había más, un número detrás de otro”, declaró el en el juicio. Ahí le llama la atención un número de teléfono que se diferencia en 12 de otro que conoce, le suena al comisario como vinculado a la esposa de un islamista del grupo de Abú Dadah.
Gómez Menor pregunta a los funcionarios presentes y le dicen que ese número en principio lo habían descartado. Tenían otros teléfonos a su parecer más importantes, más relacionados con los hechos. Descubre entonces que el número 645 658 495 surgió tres días antes, precisamente por esa diferencia de 12, y motivó una orden de registro del domicilio de Said Berraj con fecha 30 de marzo.
¿Por qué consideró esta tarjeta importante? Lo explicó durante el juicio:
Estaba detenido Jamal Zougam y esta persona era una de las personas relacionadas con Abú Dada, y el número era de una tarjeta relacionada con los hechos del 11-M, y variaba 12 números secuenciales de otra que yo conocía. Esta, vinculada a Jamal Zougam, variaba secuencialmente en 12 números… Se habían comprado juntas…”
 
3 de abril 2004
Las llamadas de dicho teléfono les llevan a una gestoría. Al día siguiente, a las 12:00h. dos agentes salen de la Comisaría de Canillas hacia la gestoría que alquiló el piso de Leganés, enviados por el comisario Rafael Gómez Menor tras la pista del teléfono.
14:45h. El gestor acompaña a los agentes en coche policial, porque desconocen la zona, hasta Martín Gaite nº 40, y les indica: “ese es el piso que hemos alquilado a los del teléfono“.
Mientras tanto el comisario está a la espera. Los compañeros salían a comer, él se queda esperando una llamada “muy importante“, mira el reloj varias veces. Son las 15 horas. Da vueltas nervioso por el despacho, vuelve a excusarse… no, no voy, espero una llamada. Mira la hora: las 15 y cinco minutos… A las tres de la tarde, once minutos y un segundo recibe la llamada.
15:11h. Los dos agentes llaman a Gómez Menor con la noticia: tienen localizado el piso franco de los terroristas en la calle Martín Gaite nº 40 de Leganés. Gómez Menor informa al Comisario Jefe de la UCII (Unidad Central de Información Interior, especializada en terrorismo interno) y al Comisario General de Información, además de la UCIE. La cadena de mando presente en Leganés empieza por Agustín Díaz de Mera, a sus órdenes Pedro Díaz Pintado, Subdirector General Operativo, y el Comisario General de Información, Jesús de la Morena. Toda la plana mayor del gobierno Aznar. En cuanto a los agentes, al principio son apenas seis o siete llegados en dos Citroen Xsara, estaban al mando dos inspectores y una subinspectora. Tras la llegada de los GEO llegarían a ser un centenar o más rodeando el inmueble.
Hacia las 17:15-17:30h. los GEO reciben aviso de presentarse en Leganés. El jefe de guardia del GEO se ve obligado a convocar a los efectivos de la unidad que estaban de vacaciones o de permiso. Uno de ellos era Francisco Javier Torronteras, que inmediatamente le dice a su jefe que acudirá sin demora. Al final se formó un grupo de 13 personas.
En esas estaban, todavía unos siete agentes esperando a los GEO, cuando sale de la finca Abdelmajid Bouchar con una bolsa de basura. Algunos vecinos y los agentes ven a ese joven sospechoso. El agente 74693 declara en el Auto de Procesamiento:
 
“Cuando estaban comentando las incidencias surgidas hasta ese momento entre ellos, alguno de los compañeros que estaban controlando el portal de acceso de la finca advirtió la salida de un individuo, de aspecto árabe; el dicente, que se encontraba a unos 100 metros del portal, junto con otro compañero y fuera del coche, vieron pasar a un chico joven de aspecto árabe…” (…) “pudo observar que ese individuo procedió a dejar la bolsa de basura fuera de los contenedores de basura que estaban a unos 100 metros de la finca, y se volvió hacía el lugar de donde venía; pasó como a un metro del dicente, y entonces pudo advertir el declarante que era una persona muy joven, sin barba y muy atlético, como de 75 o 80 kilos; mediría 1.80 o 1.82, y el calzado que llevaba era deportivo”.
Comienzan a seguirle dos agentes, ante lo cual el terrorista da muestras de nerviosismo y sale corriendo… lo persiguen pero no les es posible alcanzarlo. Además de terrorista Bouchar es un atleta del Club de Atletismo Zarzaquemada de Leganés (quedó 2º en la Milla Villa de Parla el 2001). Los agentes vuelven al escenario, recogen la bolsa de basura y la introducen en el maletero de un coche policial. Bouchar escapó, sería detenido un año después en Serbia desde donde fue extraditado a España, juzgado y condenado a 18 años, consiguió salvarse de los 38.000 años que le pedían como autor material.
A las 18:05h. llega al periódico ABC un fax manuscrito en árabe, con reivindicaciones de los islamistas.
Entre 18:00 y 18:30 se procede a la evacuación de la finca. El agente número 74693 reconoce a Mohamed Oulad Akcha, que se asoma dos veces por la ventana antes de oírse 2 ó 3 disparos (o hasta cinco, depende de cada testigo).
 
Entre las 18:30 y las 19:00h. Llegan los GEOS de “forma escalonada”. Los agentes no saben cuántas personas hay atrincheradas. Un funcionario del CNP habla de 5 ó 6.
18:30-19:00 horas. Se hacen cuatro llamadas desde el teléfono de Mohamed Oulad Akcha, dos a Ahmed Oulad Akcha y uno a la madre de Serhane Ben Abdelmajid Fakhet.
19:00h. Yousef Ahmidan, hermano de Jamal Ahmidan El Chino, llama al 091 y dice haber recibido una llamada de su madre desde Marruecos comunicándole que Jamal se iba a inmolar. Los vecinos identifican, mediante fotos, a Sarhane Ben Abdelmajid Fakhet, Mohamed Oulad Akcha, Rachid Oulad Akcha, Jamal Ahmidan, Addennabi Kounjaa, Asrih Rifaat Anouar y a Said Berraj como habitantes, o visitantes, de la casa.
19:30h. El hermano de Addennabi Kounjaa llama al 091 en Aranjuez. Dice haber recibido una llamada suya en la que afirma estar rodeado y que “tiene explosivos y que iba a hacerlos estallar si no se retiraban los policías”.
20:01. Última llamada telefónica desde el piso. Se conecta un inhibidor de frecuencias. Los agentes cortan el teléfono y el gas de la finca.
El GEO Francisco Javier Torronteras espera junto al portal del piso de Leganés la llamada de un superior, “al que iba a llamar un político”, esperando instrucciones. Llega la llamada, el subinspector Torronteras agacha la cabeza, cierra los ojos y confirma a sus compañeros lo que muchos temían: “Tenemos que entrar”. El subdirector general operativo de la Policía Nacional, Pedro Díaz Pintado (el hombre de confianza del presidente Aznar), da la orden de asalto a los GEOS. Posteriormente hubo cierta polémica en torno al asalto, algunos GEO dieron entrevistas poniendo en cuestión la idoneidad de la orden, o si hubiera sido mejor encapsular al comando y vencerlo por agotamiento.
 
20:30h. Llegan los TEDAX e informan sobre el modo y las consecuencias de hacer la detonación controlada de puertas. Torronteras selecciona a cinco compañeros, suben al piso y se procede a instalar un pequeño explosivo para derribar la puerta. El agente encargado de poner el dispositivo explosivo declaró durante el juicio: “Yo estaba a las ordenes del jefe del grupo, y me encomendó abrir la puerta del piso (…) Una vez que recibo la orden del jefe del grupo, colocamos el explosivo, la línea y lo explosionamos desde fuera. Luego tomamos posiciones”. A las 21:00h. se derriba la puerta mediante una detonación esperando en el rellano de bajo; vuelven a subir y el GEO Francisco Javier Torronteras dice que la puerta está abierta. Los GEO reconocen “tres voces distintas, una en musulmán, otra en árabe y español y otra claramente en español y decía: ¡mamones entrad!”. Se producen 4 ó 5 disparos contra los GEO en el rellano del piso. Dicen los terroristas que saldrá un “emisario de Alá”. Se exige que lo haga desnudo y brazos en alto.
21:15-21:30h. Más tiros (un par quizás). Los GEOS se ponen las máscaras y disparan cápsulas de gas lacrimógeno. Inmediatamente se oyen cánticos árabes y todo explota. “A mi me dio la impresión de que era gente que estaba muy exaltada y que no iban a hacernos caso (…), nos insultaron (…) nos dijeron que entrásemos (…) se oyeron cánticos y luego se produjo la explosión”, declaró uno de los GEO en el juicio.
21:30h. Explosión. Los siete ocupantes de Leganés se suicidan con 30 Kg de Goma-2 ECO. “Todo se volvió de color blanco. No se veía nada”. Enseguida ven que Torronteras se encuentra gravemente herido. Otro compañero, al lado del subinspector, con el rostro “completamente pálido”: “Su cara era de dolor y de horror por lo que había pasado”, “tenía una hemorragia que le salía de los oídos, resultado del estallido, pero no se dio cuenta hasta que nosotros se lo dijimos”.
 
El Auto de Procesamiento 10 de Abril 2006 explica:  “la explosión se produce de forma casi simultánea en dos focos próximos, uno central y otro pegado al cuerpo de un par de terroristas”. No podemos saber si fue una decisión unánime dentro del caos, lo único cierto es que Mohamed Oulad Akcha y Allekema Lamari estaban sobre la bomba principal, con una onda expansiva en vertical que los atomizó. Muy cerca de ellos, Jamal Ahmidan y Rachid Oulad Akcha juntos. Kounjaa Abdembi, Asrih Rifaat Anouar y Serhane Ben Abdelmajid Fakhet (el Tunecino), estaban lo más lejos posible de la explosión principal y quizás intentando parapetarse.
4 de abril 2004. Se recuperan en el desescombro de Leganés 5 vainas de disparos efectuados desde la vivienda, vídeos de reivindicación, 238 detonadores, 14 bolsas de transporte de Goma 2 ECO de 5kg y 594 envoltorios de cartuchos de dinamita calibre 26 y 200cm. de 152 gr., una caja de cartón de clavos 17/70 de cabeza plana, una madeja de cable unifilar de 0,45mm. con recubrimiento plástico. Restos de un número indeterminado de personas.
Entonces, ¿su plan era suicidarse?
Por supuesto que no. Nunca quisieron suicidarse, lo hicieron al verse acorralados pero no era esa su intención tal y como dejaron claro en uno de los vídeos recuperados. Llamaron por teléfono móvil a Londres a su líder espiritual, el jordano Abu Qutada, para que autorizara el suicidio e intentaron morir matando. El día anterior habían colocado un artefacto explosivo (concretamente Asri Rifaat Anouar) que fue hallado por un operario en la vía del AVE Madrid-Sevilla a la altura de Mocejón, en Toledo. Sus siguientes objetivos eran una finca de recreo de la comunidad judía en Madrid, una hospedería judía en Avila y un colegio británico en la localidad madrileña de Alcobendas, según informes de la Comisaría General de Información. El vídeo, hallado en la vivienda y reconstruido por la Policía, había sido grabado a las 00.05 horas del 27 de marzo:
 “Tras comprobar que la situación no ha cambiado y después de que vuestro nuevo gobernante (se refieren a José Luis Rodríguez Zapatero) anunciase la apertura de su mandato con más lucha contra los musulmanes y el envío de más tropas cruzadas a Afganistán, las Compañías de la Muerte y Ansar al Islam han tomado la resolución de seguir la senda de la bendita yihad“.
Héroes
Querían seguir matando. Indiscriminadamente. Solo la acción heroica de los CyFSE impidieron que cumplieran con sus objetivos. Francisco Javier Torronteras Gadea, de 42 años, que se colocó el primero en la fila de asalto por un problema técnico de otro compañero, resultó muerto por la explosión; Gaspar García Gascón, 418 días impedido y gravísimas secuelas de por vida que le impiden volver a trabajar; Antonio Picón, 14 días hospitalizado, secuelas permanentes; Andrés Calvo, 4 días hospitalizado y 98 impedido. Urbano Ángel Pérez, 129 días impedido y secuelas; Fermín Vicente, 101 días impedido; Mario Aragón, Tomás Benedicto y Juan Carlos Pescador. Sirva este pequeño resumen como homenaje a aquellos agentes que enfrentaron la muerte ante el mayor ataque islamista que ha sufrido España. Héroes.
 

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